EL PRINCIPIO DE CAPACIDAD ECONÓMICA COMO PRINCIPIO RELATIVO Y NO ABSOLUTO, EN EL SISTEMA TRIBUTARIO Y SU APLICACIÓN EN LOS IMPUESTOS, TASAS Y CONTRIBUCIONES

El Principio de Justicia Tributaria, persigue la justa distribución de las cargas impositivas en procura de los recursos que propendan a cubrir el gasto público; primordialmente, este se fundamenta en el Principio de la Capacidad Económica o Capacidad de Pago, el se ha concebido como base principal de la justicia tributaria; por ser, la piedra angular entre la capacidad contributiva y la confiscatoriedad; aspestos contenidos en los artículo 316 y 317 de la Constitucuón de la República Bolivariana de Venezuela. Así, que de este principio se deducen el de generalidad, por el cual todos contribuyen siempre que tengan capacidad económica, y el principio de igualdad, por el cual todos los que tengan la misma capacidad económica deberán satisfacer la misma cantidad de impuesto, sin menos cabo de las subjetividades de los casos.

La Capacidad económica, se define como la capacidad para adquirir o ser titular de bienes o servicios (Públicos o Privados), esta capacidad puede recibir diferentes nombres como capacidad adquisitiva; este principio en materia tributaria, busca establecer una carga impositiva, acorde con la capacidad económica y contributiva del particular, en concordancia con el principio de Progresividad, debe proteger la economía nacional y elevar el nivel de vida de la población, por su carácter proteccionista; cabe destacar que en diferentes paises no exite este principio establecido constitucionalmente; pero como forma parte de los Pincipios de la Tributación, en algunos casos son adoptados en sentencias, que forman jurisprudencias en el tema.

Sin embargo, existen diversas acepciones otorgadas a dicho principio; de los cuales se destacan, la “Acepción Restrictiva o Jurídica” y “la Amplia o Técnico –Legal”, para lo que se  explica lo siguiente:

Este principio se manifiesta a través de tres formas:

a)- Por la acumulación de patrimonio (así, no conocemos nada sobre dos sujetos pero sabemos cual es su patrimonio, entonces entenderemos que tiene mayor capacidad económica quien tenga más patrimonio).

b)- Como flujo de ingresos, atendiendo a las rentas, ( así, dos personas con un patrimonio similar pero uno de ellos trabaja y obtiene unas rentas mayores que el otro, entonces tendrá más capacidad económica quien tenga más renta).

C)- Como flujo de salida, en forma de consumo, gasto o inversión, (tendrá entonces mayor capacidad económica aquél que realice un mayor consumo).

Por todo ello, los tributos deben tener en cuenta la capacidad económica del sujeto que pretenden gravar, es decir, sólo se dan sobre el consumo, gasto o rentas. Por ello, si en el cálculo de los tributos se consideran otras circunstancias distintas, el tributo será considerado inconstitucional. Actualmente, los tributos se dan más sobre la renta y gastos de los individuos y en pocas ocasiones sobre el patrimonio que se posee.

La capacidad económica del sujeto se constituye como el factor principal para la distribución de la carga fiscal, es decir, que la capacidad económica nos dice quién y cuánto impuesto debe pagarse. No obstante, este principio no es absoluto, sino relativo. Por ello, deben realizarse una serie de matizaciones:

• Además de los tributos, existen otras fuentes de ingresos públicos, y el principio de capacidad económica solo se usará para los tributos ya que al resto de los ingresos no se le aplica este principio. Hay autores que entienden que las multas de tráfico deberían darse según la capacidad económica del sujeto a multar, aunque esto es sólo una idea ya que en la realidad no se da.

Acepción Restrictiva: Hay distintas clases dentro de los tributos (tasas, impuestos...), el principio de capacidad económica sí se aplicará para los impuestos, pero para las tasas y contribuciones especiales se usa más el principio de equivalencia y no el de capacidad económica; lo cual no quiere decir que tasas y contribuciones sean inconstitucionales por no regularse bajo el principio de capacidad económica, ya que lo importante es que los diferentes tributos se regulen siempre bajo principios de naturaleza económica, y sino fuera así el tributo seria inconstitucional.

• Tasas fuera del ámbito objetivo del principio de la Capacidad Económica:

a. Por su estructura no contributiva (Vicente-Arche)

b. Por ratio no solidaria (Moschetti)

• El principio de capacidad económica admite desviaciones, ya que puede que dos sujetos tengan la misma capacidad económica y sin embargo no paguen la misma cantidad de impuestos. Esto se da cuando el tributo tiene más finalidades que las meramente recaudadoras. Este supuesto únicamente se da cuando a uno le toque pagar en el tributo menos de lo que le correspondería por capacidad económica, ya que en ningún caso se admite pagar más de lo que me corresponde por capacidad económica.

• El principio de capacidad económica limita el principio de equivalencia y su aplicación, por ejemplo en servicios públicos en los que los ancianos no pagan o pagan muy poco.

• Se duda de si este principio se aplica en todo el conjunto de los impuestos o también en cada uno de los impuestos, la respuesta es que se aplica a ambos.

En su Significado Restrictivo o Jurídico, se evidencia una interpretación de los principios, acorde con el sentido clásico tributarista- fiscalista, donde se orienta dicha interpretación a los impuestos y no a las tasas y contribuciones, tal es la posición de diversos juristas, que observan el principio de la Capacidad Económica de forma aislada; sin embargo, como todos sabemos no se pueden observar de forma separada cada principio; ya que por ejemplo, al lesionar el principio de la capacidad económica, se tendría un efecto confiscatorio, por ende, existe violación al principio de la Capacidad de No Confiscatoriedad al incumplir con el Principio de la Capacidad Económica y con ello también se afecta la Justicia Tributaria, por ello, se debe entender que los Principios Tributarios con rango Constitucional, buscan una interpretación y aplicación armónica de las normas tributarias, pero dentro de un espectro amplio, donde convergen todos los principios cual bloques en una pared.

Acepción Amplia: Esta visión busca el equilibrio de lo Técnico (Económico, Financiero y Fiscal) con respecto del Legal (Interpretación estrictamente Jurídica) respeta la interpretación estricta de las leyes y normas tributarias; pero atiende fundamentalmente su significación económica; donde, se entiende que los principios constitucionales del sistema tributario, son eso, “Principios del Sistema Tributario”, prevaleciendo la palabra sistema; en cuyo caso, se refleja que no se pueden ver de forma aislada para unos tributos y otros no, ya que este es un principio inclusivo, proteccionista de los derechos de las partes, y cualquier hecho que lesione los derechos de los particulares, especialmente en condición de contribuyentes, puede repercutir en la responsabilidad patrimonial del Estado, así como de los funcionarios que la representan.



Tasas dentro del ámbito objetivo del principio de Capacidad Económica:

a. La razonable equivalencia de la recaudación total de la tasa con el costo del servicio es el límite máximo, pero puede ser menos. Las cuotas tributarias individuales pueden distribuirse en función de la capacidad económica global del contribuyente y poner el límite del mínimo de existencia (Manzoni, García Etchegoyen)

b. Debe gravar una parte del costo del servicio, que sería la base imponible, para no ser “confiscatorio”, la misma tasa se auto-regula con atención al principio, en virtud del gasto (Significación Económica).

En nuestra legislación, se establece en la Disposición Transitoria Quinta, numeral 1 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1.999); que se debe dictar un Código Orgánico Tributario que establezca entre otros aspectos, la interpretación estricta de la ley y normas tributarias, atendiendo el fin de las mismas y su “Significación Económica”, todo esto, en virtud de que la materia tributaria posee no sólo elementos jurídicos, sino también económicos.

En el ámbito Jurídico y Económico que debe ser visto el Principio de la Capacidad Económica, establece la disyuntiva de que si este principio es sólo aplicable a los impuesto y no a las tasas o contribuciones; por ejemplo, uno de los postulados, sostiene que las tasas no miden la capacidad económica puesto que está orientada a un servicio de la administración; de ser así se estaría afirmando la posición de diversos tratadistas, que establecen esos hechos como situaciones contractuales, que están representadas por la voluntad de una solicitud de servicio por parte de los administrados, sin embargo, esto negaría la existencia de un hecho imponible pre-establecido legalmente, y por ende, negaría la naturaleza tributaria de las tasas, siendo más un “Precio” que un monopolio del Estado; esto es parte de lo que plantea Dino Jarach (1.982), en su obra “El Hecho Imponible”, donde se destaca lo siguiente:

No podemos insistir en el análisis de la distinción entre la obligación tributaria y la obligación contractual, resultante del goce de un servicio público. Queda sentado, sin embargo, que solamente admitiendo el titulado contractual de Derecho Público se puede admitir que la voluntad privada tenga función creadora en la relación jurídica tributaria. Si no se admite el contrato de derecho público, la Obligación Tributaria correspondiente a un servicio público demandado por el individuo tiene su fuente únicamente en la Ley.

En este sentido, la naturaleza tributaria de las tasas, hace necesario el tratamiento jurídico tributario del bloque de legalidad aplicable, como lo son los principios de tributarios constitucionales.

Algunos tipos de Tasas:

a) La utilización privativa o el aprovechamiento especial del dominio público. Es el primero de los supuestos que tradicionalmente ha dado lugar al pago de una tasa; requiere que los entes públicos titulares de los bienes de dominio público objeto de utilización concedan con carácter previo una autorización u otorguen una concesión.

b) Respecto de la prestación de servicios o realización de actividades en régimen de derecho público en los términos antes citados y siempre que concurra alguna de las circunstancias reseñadas, significa que la nota que subyace es la coactividad en la prestación del servicio o de la actividad, coactividad que existe cuando el pago de la prestación está vinculado normativamente a la realización de una actividad administrativa o de un servicio público; cuando esos bienes, servicios o actividades se pueden considerar imprescindibles para la vida personal, social o económica; y cuando sea únicamente el sector público el que presta el servicio o realiza la actividad.

Partiendo de que la capacidad económica da origen a una capacidad contributiva, y que la capacidad contributiva existe sólo en un individuo con capacidad económica, el Dr. Torrealba (2005), señala lo siguiente:

Como garantía individual:

1. Debe gravarse una manifestación de capacidad económica (Tasa: La Demanda de un Servicio).

2. La capacidad económica debe ser efectiva.

3. La tributación no debe ser tan intensa que tenga efectos confiscatorios ni debe invadir el mínimo de existencia.

Como criterio de igualdad:

1. El parámetro de comparación debe ser la capacidad económica.

2. Criterios de discriminación prohibidos.

3. Criterios de discriminación debidos:

a. Cuantitativos: la progresividad.

b. Cualitativos: mérito, necesidad.

• El contenido de la capacidad económica determinado según el entramado constitucional.

• La característica central de las Constituciones que consagran el Estado Social de Derecho:

Equilibrio entre el reconocimiento de una economía de mercado y derechos económicos sociales de igualdad real o sustancial.

El criterio de justicia adoptado en la conciencia colectiva con el advenimiento del capitalismo y la economía de mercado: a cada quien según su contribución productiva, que es una forma imperfecta del criterio de a cada quien según sus méritos.

Criterios de justicia del Estado social: a cada quien según sus necesidades básicas, que es una forma acotada del criterio de a cada quien según sus necesidades; de cada quien según la porción de la cuantía de su riqueza destinada a satisfacer necesidades básicas.

Criterios de discriminación debida:

a) Cuantitativos: la progresividad

b) Cualitativos:

-Necesidad: deducciones por gastos médicos, educativos, familiares.

-Mérito: rentas de trabajo y de capital; grande y pequeña empresa; actividad agraria e industrial; ganancias de capital; TASA….

CONCLUSIONES

• La tasa, “cuya cuota” no siempre representa la distribución del costo total del servicio en función de un índice o indicador del distinto disfrute del servicio de cada contribuyente; ya que hoy en día, existen Tasas expresadas en porcentajes (Ad-Valoran), en Unidades Tributarias (U.T.), entre otros.

• Es, por tanto, la Capacidad Económica manifestación del aspecto del principio de capacidad contributiva que coincide con el principio del beneficio: máxima tributación a la riqueza del todo no merecida, que para el caso de la tasa pasa por la capacidad de demandar un determinado servicio.

• No hay confiscatoriedad en condiciones donde no se grava una riqueza sobre la que se tenga previa titularidad, sólo sería confiscatorio cuando el importe de a pagar no se corresponda con el servicio público prestado.

Cuando alguien no puede acceder al servicio por estar por debajo del mínimo de existencia, debe haber exención o tributación por debajo del costo, pues este aspecto representa el contenido esencial del derecho fundamental a contribuir según la capacidad contributiva.

• A pesar de no existir un sistema de jerarquisación entre los principios del sistema tributario, el Principio de Justicia Tributaria, posee un valor preponderante para la interpretación de las normas tributarias y con ello de los tributos; por ello, la garantía del Principio de Capacidad Económica obedece a los distintos tributos, en procura de limitar la potestad fiscal de los organos competentes y del legislador.

Popular Posts